lunes, 31 de enero de 2011

...de hartazgo noticioso

Puede ser que últimamente he andado más grinch que de costumbre, pero es que este stress diario me tiene con la quijada en tensión todo el santo día.
He decidido no ver más noticias, ni escuchar noticieros. La verdad, estoy asqueado. Siempre he tratado de estar informado respecto a lo que sucede tanto en mi entorno, como en el mundo, desde niño, pero esto se está volviendo un mugrero. Y no es que no crea que es importante enterarse de lo que sucede, pero la verdad no da nada de ánimos amanecer escuchando como quienes se supone nos gobiernan, son vil y cínicamente gobernados por sus propios intereses. Y si no es eso, es el crimen, y en medio de todo, el ciudadano común,  indefenso.
El martes antepasado salí como de costumbre, y alguien en el bar en donde estábamos tuvo la brillante idea de poner las noticias, porque habían capturado al JJ. Nosotros habíamos salido a divertirnos, a relajarnos, y tuvimos que chutarnos a Lopez Dóriga con su sonsonete de lo que sucedió y como lo atraparon…gracias por nada.
 “Ah! Pero la culpa es suya, por no reclamar sus derechos de ciudadano!” Nos recetan casi a diario los medios, cuando todos sabemos que en México es inútil tratar de denunciar a alguien, y si te animas a hacerlo, terminas siendo en el mejor de los casos, víctima de burlas y malos tratos en el MP (si no es que de algo peor).
Y además de toda esta situación, lo que es todavía peor, es que veo a mis críos, a quienes tratamos de mantener al margen de la violencia, (porque ellos merecen tener una infancia feliz y sin temores de este tipo), stressados. Pero como puedes decirle a un niño que no pasa nada cuando notan que dos adultos están hablando respecto a un hecho violento recién ocurrido en algún lugar de nuestro maltratado México?
Los niños no son tontos, oyen, escuchan y perciben el stress, y eso incluso puede incomodarlos más, dado que no pueden definir de donde proviene, lo que luego hace que se manifieste de otras maneras.
No quiero pecar de inocente, trato de mantenerme informado, pero no quiero envenenarme  diariamente con la cuota de muertos, descabezados y víctimas civiles, que en cualquier momento podría llegar a ser alguien a quien amo.
Volviendo al tema, me siento cansado; por tanto he decidido que a partir de hoy, mejor escucharé mi música, repetida, pero al fin mía, algo que pueda controlar, que pueda modificar si no me parece o no estoy de humor.
Ah! y prometo esforzarme para que mi próximo post sea mas optimista.

jueves, 27 de enero de 2011

...de chismes, rumores y seguridad pública.


Hace poco leí un comentario en Facebook que decía algo como: "Nombre, no vayas a la frontera, porque dicen que está horrible" y la verdad es que no pude evitar primero molestarme, después ofenderme porque, la mayoría de las veces se habla basándose en rumores y tercero, porque la neta, ni que Monterrey fuera un paraíso de la seguridad publica.

Y la neta es que me duele que no lo sea, no deja de ser mi ciudad de origen, pero la verdad también estoy cansado de que solo se hable de las cosas malas que pasan (aquí y allá), de lo peligroso que es venir a la frontera, de esto y lo otro; pero cuántos se toman la molestia de venir y comprobarlo? Ahora que, si es tan peligroso, porqué cada que hay un puente o fin de semana largo, los puentes internacionales están hasta el chongo de coches con placas de Nuevo León, Coahuila y mas allá? o se trata de madrear por madrear o tener algo que decir para formar parte de una conversación?

Tal vez quien pasa esas noticias no lo piensa, pero en toda la frontera hay (habemos) millones de personas que necesitan vivir, que necesitan trabajo, oportunidades, servicios, etc. y el hacer que proliferen comentarios, rumores, chismes sin comprobarlos, no ayuda en nada. Bastante daño hacen ya los "eventos desafortunados" como para además, agregarle las malas noticias que vuelan en forma de rumores de lo que le pasó "al amigo de un amigo".

Es muy triste ver como se cierran negocios con tradición, negocios que funcionaron literalmente por generaciones; es triste ver que la vida nocturna que alguna vez presencié en esta frontera se fue, y más triste es saber que posiblemente no vuelva nunca.

Quizá en Monterrey no han percibido el gran daño que las malas noticias pueden hacer a una comunidad, porque el tamaño de la ciudad y la inercia que esto proporciona es enorme, pero créanme, una vez que lo noten, será demasiado tarde para para revertirlo, por lo menos en el corto plazo, y si ya lo están viendo, prepárense: las cosas no mejoran tan rápido como empeoraron.

Tristemente este último fin de semana, tuve la oportunidad de estar allá, y siendo honesto fui con temor por las cosas que escucho desde la frontera, y la verdad, basándome en lo que desde acá se escucha, es mas peligroso, por mucho, en este momento, estar en Monterrey que quedarme acá. Como muestra, un botón: En dos días que estuve por allá, me tocó una balacera y un convoy de camionetas bloqueando calles afuera del lugar donde me estaba quedando...

Gracias, con esa experiencia, me siento mas seguro donde vivo.

Los esperamos en la frontera...

miércoles, 26 de enero de 2011

De consejos y finales felices

Recuerdo que cuando platicaba con mi hermana menor y me pedía alguna clase de consejo, por experiencias anteriores, después de escucharla siempre le preguntaba antes de dar mi opinión: "quieres que te diga la verdad o que te haga feliz?" Y es que ya sabía que, si le daba mi opinión sincera respecto a la situación que estaba viviendo en ese momento, casi siempre se enojaba porque "no la entendía", lo que más bien era que no estaba de acuerdo con su perspectiva de las cosas, o con lo que ella quería hacer.

Por varias situaciones en que se han encontrado algunos amig@s durante estos últimos días, he tenido muy presente ese recuerdo y es que, la mayoría de nosotros somos, (o nos consideramos) muy buenos para dar consejos, pero pésimos para aplicarlos en nosotros mismos.

Dando vueltas en el tema, también nos encontramos con la versión de: "a quien le hago caso? a la cabeza o al corazón?

Al final, todo el tema está en que, cuando involucramos al corazón, muchas veces tratamos de evitar o posponer un dolor que imaginamos será muy fuerte y difícil de sobrellevar, y preferimos el dolor de mantener la situación en el estado en que se encuentra, mientras que, si fuésemos un tercero observando a alguien mas en nuestro lugar, sería bastante sencillo definir cual es la mejor decisión a tomar para detener algo que a todas luces no está bien.

Pero que nos mantiene ahí? Qué nos impide ver la solución a un problema que, si fuera en un tercero, sería tan facil de encontrar?

Mi hipótesis es que se debe principalmente al miedo al fracaso, al aceptar que el tiempo y esfuerzo invertido terminó por llevarnos a un lugar muy diferente del que habíamos imaginado en un principio, lo que por tanto representa de cierta forma, tiempo perdido; miedo a no encontrar una situación o persona igual o mejor a la que se vive en ese momento. Miedo a tener que volver a empezar.

Creo sin embargo que, cuando se presenta alguna situación así, lo mas importante es no limitarnos a observar la imagen de lo que estamos viviendo, sino la imagen completa de la situación: de dónde viene? cuánto tiempo tiene sucediendo? es normal? si no fuera mi caso, lo vería bien? estaría dispuesto(a) a seguirlo tolerando sin que me importe? mas allá de tolerarlo, estaría dispuesto(a) aceptar esa situación como parte de mi vida?

Puedo estar equivocado, pero siempre he pensado que gran parte de esas situaciones de fracaso, que derivan en frustración, tristeza o desesperanza por no encontrar una situación ideal o perfecta, se deben a lo que llamo el "happily ever after" y es que, desde niños nos bombardean con cuentos de la princesa que espera a su príncipe, o el galante caballero que rescata a la princesa, o hasta un príncipe convertido en sapo y quien por el amor de una princesa, se vuelve un príncipe. El problema que veo en todo aquello es que el "vivieron felices para siempre" está bien para una historia de dos horas, pero no para personas reales que tienen que convivir, compartir y respetar a otra persona. Simplemente no es realista pensar que siempre habrá un final feliz y que este puede durar "para siempre" sin ningún sobresalto.

Nadie nos prepara para la "realidad" de la vida, porque no se puede aprender "de oídas", solo los golpes y la experiencia propia nos darán la capacidad de aceptar o rechazar las situaciones que se nos presentan, así que al final, con o sin consejos, es a nosotros mismos a quien debemos escuchar...

martes, 18 de enero de 2011

De Centros de "Atención" Telefónica

No hay nada mas delicioso que los Centros de Atención Telefónica (léase mi sarcasmo).

Escribo este post justo en este momento tratando que me sirva como válvula de escape después de casi una semana de estar tratando de agendar la cita para renovar mi Visa de EUA. Dichoso momento se les ocurrió cambiar el sistema por uno "mas sencillo" a veinte días de que venciera.

El caso es que esto de los menús grabados no es nuevo, ni es funcional, ni es útil, ni es amigable. No conozco una sola persona que diga: "Ah que a toda madre me fue con la maquinita!" y es que, no hay nada mas exasperante que perder el tiempo escuchando la letanía de opciones hasta llegar a la que finalmente se ajuste a tu necesidad, o en el mejor de los casos, te permita regresar al "menú anterior".

Empresas 1 - Usuario 0.

Por lo menos ésta, mi última experiencia con estos sistemas, tuvo la cortesía de decirme que no me apresurara en elegir una opción, que tendría la forma de volver a escuchar las opciones *agregue aquí el efecto especial de un vinil al rayarse* volver  a escucharlas? no pueden ser claros a la primera? piensan que las personas no tenemos otra cosa mas que hacer, que estar escuchando opciones y apretando botones???

Empresas 2 - Usuario 0.

Sin duda debe ser muy útil para las empresas el implantar este tipo de servicios, requiere menos personal, menos supervisión y definitivamente causa menos stress, puesto que todo este se genera del lado del "cliente" quien por supuesto, gran parte de las veces, termina por desesperarse y colgar.

Empresas 3 - Usuario 0.

Y eso no es todo, porque ahora resulta que hay cosas que, simplemente no pueden resolverse en persona. Ejemplo? hay servicios de Banca Electrónica a los que solo se puede acceder por teléfono, lo que significa que si vas a una sucursal, solo te encontrarás con el hecho de que una persona de carne y hueso, no es mas que una copia barata de una máquina, que solo repite la frase: "eso lo tiene que ver por teléfono".

Empresas 4 - Usuario 0.

Y al usuario quien lo escucha? Quien se ocupa de resolver las dudas, problemas y fallas?

Definitivamente, si esto fuera un partido, estaría como le llamábamos en mi niñez: "Robado".

Ojalá que en el corto plazo, los negocios con verdadera "atención personalizada" cobren auge de nuevo. A final de cuentas, siempre será mejor saber que alguien, al otro lado de la linea también es una persona, que, aunque no pueda hacer nada por ayudarnos, por lo menos tiene un corazón que late y no una cinta que graba.

O no?

jueves, 13 de enero de 2011

De leer y releer


Recuerdo que cuando era niño, empecé a leer gracias a la super colección de "Mecánica Popular" de los 50s y 60s que mi abuelo guardaba y que tuvo a bien regalarme. Esa colección, desde niño alimentó mi hambre de aprender como funcionaban las cosas y en mas de una ocasión trabajé en proyectos para construir, desde "Radios con hojas de afeitar" hasta un "Go-Kart", lo que en sí ya prueba lo importante que es leer desde temprana edad, y que es de lo que quisiera platicarles.

Debo confesar que a pesar de estas prácticas, de niño lo único que leía eran tres secciones del Reader's Digest: Gajes del oficio, Así es la vida y La risa, remedio infalible. Con el tiempo me fui animando a leer, poco a poco las historias de esa misma revista, y recuerdo que la parte del final, la "Sección de Libros" me parecía eterna.



Mi afición por la lectura, me nació en la prepa, con la odiosa materia: "Taller de Lecturas Literarias I y II" y no es que en verdad la materia sea mala, solo que, en un país donde el promedio de libros leído por habitante al año es entre uno y tres, el tratar de alimentar en los alumnos de educación pública el hábito de la lectura con "La Iliada o La Odisea" es poco menos que imposible, sobre todo, si tienen que competir contra los cómics y demás revistas "de dibujitos".

Total que, a fuerza de querer pasar la materia, me chuté esos dos extractos, ni hablar.

Lo que verdaderamente desató mi pasión por la lectura fue que, un vecino tenía en el librero de su cuarto una colección de 100 volúmenes con clásicos de la Literatura Universal; cuando le pregunté cuántos había leído y me respondió que ninguno, le pedí que me prestara uno para probar...ahí nació mi afición.

No los pude leer todos, pero fácilmente leí treinta de esa colección. Lo mejor es que, entre mas lees, mas quieres leer; entre mas conoces, mas aprendes, mas entiendes, mas necesitas y eso es lo genial de la lectura!

Cuando aun era estudiante, recuerdo haber leído diez libros en el periodo de vacaciones de algún verano, no hice otra cosa mas que leer en mi cuarto, solo me movía para comer y otras necesidades básicas...fue un gran verano!

Ahora, con el surgimiento de los e-readers y los libros digitales en mas de una ocasión he estado tentado a hacerme de uno, pero la verdad es que para mi, nada se compara con abrir un libro, hojearlo, oler el papel nuevo y su tinta, disfrutar como poco a poco va cediendo entre mas avanzas en su lectura, eso no tiene par...

Ahora, este placer está tan arraigado que no puedo solamente leer un libro a la vez, generalmente leo de 3 a 5 libros al mismo tiempo, que ha probado ser mejor psicológicamente ya que, cuando leía solamente uno y lo terminaba (usualmente con las novelas), el no poder saber que más pasaba con los personajes y como continuaba su historia era a veces deprimente, por lo que así, leyendo varios a la vez, unos se van, mientras que otros siguen.



Y la verdad es que, así como muchas personas buscan como reducir el espacio que ocupan sus libros en sus casas con versiones y alternativas digitales, yo sueño con poder tener mi biblioteca, donde pueda agrupar todos los libros que he leído y me falta por leer.

Como ven?

lunes, 10 de enero de 2011

De mi abuelo José

Ese día estaba escuchando un programa de radio, cuando hicieron referencia de algún personaje local quién recientemente había fallecido y de quien se decía había sido un hombre admirable y constituía un ejemplo para la sociedad. Yo no soy quién para juzgar si alguien merece ser llamado por la sociedad "un ejemplo" pero sí tengo una opinión de quienes han sido y son un ejemplo para mi.

Pensando en eso, quiero hoy contarles de Don José Morales Alvarado, mi abuelo materno.

Mi abuelo fue uno de los llamados "niños de la revolución", es decir, los huérfanos que el movimiento armado de 1910 y años posteriores, fue dejando a lo largo y ancho del país.

Pues, así las cosas, Pepito, en ese entonces fue recogido y adoptado junto con otros niños, quienes a la postre se convirtieron en sus hermanos.

Habiendo crecido, cortejó a la señorita Guadalupe Alejandro (mi "güelita" Lupy). Con el tiempo, se enamoraron y se casaron; unos años después ya tenían tres hijos...y es aquí donde la historia se pone buena:

Don José y Lupy tenían, junto con sus hijos, su familia hecha, sin embargo, en dos hechos trágicos, dos hermanas de Lupy pierden la vida y es así como, ella y su admirable esposo aceptan hacerse cargo de cuatro niños mas. Repentinamente, una familia de cinco, se convirtió en una de nueve, con todas las complicaciones y gastos que eso representa. Aun así, Don José dedicó su vida a criar a sus ahora siete hijos, a todos tratándolos por igual, a todos procurándoles educación y satisfaciendo sus necesidades. A todos cuidándolos como suyos propios.

Años después, cuando sus hijos hicieron sus vidas y a su vez tuvieron a sus hijos, nos amó a todos sus nietos, a todos por igual y si hasta este momento solo puedo hablar de las cosas que me contaban, es a partir de aquí que puedo contar lo que viví con él, lo que recibí de él y como lo recuerdo.

- Lo primero que pienso al recordarlo, es en su oficina: siempre cerrada con llave, un cuarto al final del patio "de atrás" y donde vivía "la Fifi" un boxer que vivió lo que me pareció una eternidad y que le daba a ese patio, junto con un árbol de "jaboncillo",  su aroma característico y que tan bien recuerdo. Mi abuelo era dueño de una casa en la colonia Independencia en Monterrey, cuando ésta no era sinónimo de pandillas, ni se le llamaba "La Indepe".
Volviendo al tema de la oficina, al final del patio, cada sábado había que rogar para que el abuelo nos abriera, ya que eso significaba tener acceso a su bodega de dulces (mi abuelo fue dueño de varios cines "de barrio" antes de la llegada de la familia Ramirez y sus "Cinépolis") además, en esa oficina tenía un piano vertical donde le gustaba tocar. La oficina también tenía su olor característico, que yo imagino provenía de los dulces y que no puedo dejar de asociar con las "Lunetas" (las venderán aun?). Recuerdo que la ultima película que vi en uno de sus cines era una de Menudo, en un cine-terraza en "La Boquilla", en Monterrey.

- Mi abuelo tenía la costumbre, para muchos desesperante de que, cuando te daba algo en la mano, principalmente cosas de vidrio, hacía la finta de que se le caían, sieeempre. Le gustaba asustarnos así. Recuerdo que una vez se la devolví, ja!, no le divirtió.

- Don José también tenía la costumbre, que me heredó (o mas bien me apropié y que ahora disfruto tanto), de siempre que fuera posible, probar platillos que no conociera de los menús de los restaurantes. Más de una vez esto me ha costado dolores estomacales, pero cada que tengo oportunidad de hacerlo, pienso en él.

- En otra ocasión, estando toda la familia de vacaciones en Flores Magón, Chih.(Checa el post de Flores Magón), en cierto momento nadie supo donde estaba el abuelo; recuerdo que pasamos toda la tarde buscándolo por el pueblo, hasta que ya habiendo obscurecido, regresó, solo, con dulces para los nietos. Dónde estuvo? Al buen hombre se le antojó ir a bolearse los zapatos a Chihuahua capital, así que, compró un boleto, tomó el autobús y sin avisarle a nadie, se fue. Ese era mi abuelo José.

- Por un tiempo vivió en la casa, recuerdo que me emocionaba abrir la puerta y verlo llegando o regresar de la escuela y encontrarlo sentado al piano tocando algún tango; era bueno al piano!

- Cuando algo lo molestaba o lo sorprendía, exclamaba:"shnga" como inhalando o como evitando que lo escucháramos.


- No era muy bueno siendo "afectuoso" en el sentido de abrazar y besar mucho, recuerdo que si le "ponías" la mejilla para que te devolviera el beso del saludo, lo único que conseguíamos era una o dos palmaditas en el cachete; pero siendo honestos, hacía falta mas?

- Recuerdo que, después de que murió la abuela, mucha de su energía se fue, recuerdo que los mayores decían que él no creía en Dios, que pensaba que la vida terminaba al morir, aunque estoy seguro que muy adentro de el conservaba la esperanza de algún día volver a encontrarse con su Lupita.

- Recuerdo también que cuando ya estaba enfermo, tratábamos que aceptara confesarse, lo que me parece al final hizo, aunque no puedo evitar pensar que, si en algún momento él dudó de la existencia de un Ser Supremo, ese mismo Ser Supremo atestiguó toda la bondad y amor que dio a su familia sanguínea, así como a sus hijos "adoptivos", y eso seguramente le ganó un lugar muy especial allá, donde quiera que esté, al lugar a donde van los hombres que supieron hacer el bien y amar bien.

Mi abuelito José: Un Hombre Ejemplar.

Nota: Me gusta escuchar la canción "El Negro José", me recuerda a mi abuelo...

miércoles, 5 de enero de 2011

De Sueños Recurrentes

Como muchos niños crecí con la fascinación del vuelo, soñando con ser piloto de un avión, trabajando durante mi infancia en nuevas "versiones" de avioncitos de papel que pudieran o ser mas rápidos o llegar mas lejos. Esta afición mas de una vez me costó tiempo parado junto al pizarrón por probar diferentes versiones de dichos aparatos durante horas de clase.

Por otra parte, no cabe duda que así como hay muchas personas le temen a volar, existen también muchísimas personas que sienten una fascinación especial por esa capacidad de la mayoría de las aves y de las impactantes piezas de ingeniería que resultan ser los aviones.

En lo personal, tengo la fortuna de formar parte del segundo grupo y no tener nadita del primero. Y no es que no haya tenido nunca "encuentros cercanos" con fallas en aviones, es simplemente que soy un convencido de su seguridad como medio de transporte, al final, si te toca, te tocó.

Entrando en materia, resulta que, a pesar que no temo a volar, ni soy de los que se persignan cuando el avión acelera a lo largo de la pista, tengo años con un sueño recurrente: ver aviones estrellarse.

Todo tipo, tamaño, forma y colores de aviones, lo mas "simpático" es que cada vez que lo sueño pienso: "híjole, esta vez si es real, esta vez no estoy soñando" y corro para tratar de ayudar. Como siempre, termino despertando sin haber podido llegar al lugar del accidente.

Debo confesar que en una ocasión en particular, si me preocupé porque un sueño coincidió con un accidente aéreo real (obviamente después de haberlo soñado), lo que me tuvo preocupado por un tiempo, hasta que volví a soñar sin que hubiese un accidente real que le correspondiera cronológicamente, lo que terminó por disipar mi preocupación.

Lo que de verdad me parece curioso, es que nunca me había encontrado sobre el avión que se estrellaba, siempre era únicamente un testigo desde tierra; hasta hace poco. Resulta que, la ultima vez que tuve un sueño de este tipo, de hecho si viajaba en el avión; aun así, la secuencia de hechos, fue la de siempre, vuelo normal, falla repentina, conciencia del problema y sus consecuencias, de hecho también pensé: "ahora si es real y esta vez segurito no es un sueño". Al final, a pesar de ir en el avión, no hubo ni miedo, ni llanto, ni oraciones, ni gritos, ni nada, simplemente pensé que ni modo, que después de tantos sueños esta vez si me tocaba y que quizá a final de cuentas esa era la razón de haberlo soñado en tantas ocasiones.

Desde ese día, hace aproximadamente seis meses, no he vuelto a soñar con aviones.

Será que ahora si el sueño me dejó para no volver?



martes, 4 de enero de 2011

De pueblitos en Chihuahua

Cuando pienso en las vacaciones de mi infancia, invariablemente el primer pensamiento es Flores Magón, Chihuahua, y es que precisamente en ese pueblito, a medio camino entre Chihuahua capital y Cd. Juarez, pasé la mayor parte de mis vacaciones de verano y, aunque la frase es casi un cliché, "que tiempos aquellos!"

Cada verano tomábamos un autobús a Chihuahua, del que aún llevo grabado el característico olor a diesel, al grado de que, cuando tengo la oportunidad de pasar cerca de uno, el recuerdo me transporta a aquellos días. Después, ya en Chihuahua, viajar al norte, hasta El Sueco y ahí doblar a la izquierda, hacia Nuevo Casas Grandes.

Fue justamente por aquellos días, en alguna de esas vacaciones, que conocí las "motos pony", la moto en la que llegaba "Yolita", amiga de mi prima (de quien tuve un serio "crush" infantil) y quien era hija de uno de los hombres mas ricos del pueblo. (Parece cuento, pero así era). Ella, tenía un hermano, "Chumita", quien a su vez era super cuate de mi primo. Al final, entre mis primos, Yolita, Chumita y otros niños del pueblo, la pasábamos bomba turnándonos en la moto, lanzando piedras a la acequia (de la que se decía había arrastrado a un niño que nunca mas fue visto) o yendo a pizcar duraznos a los huertos, lo que en consecuencia, significaba comer hasta hartarnos, o hasta adquirir un dolor de estómago, que te dejara tan, o más "vacío" que antes de comerlos.

Ahí mismo, en casa de mis tíos estaba el némesis de mis pantalones: la malévola red de la cancha de tenis. La verdad sea dicha, perdí la cuenta de la cantidad de pantalones que rompí tratando de saltarla, lo que si recuerdo, es que cada verano regresaba con el firme propósito de lograrlo...y nunca pude. Obviamente, quien mas sufría con mis encuentros, era mi madre, quien tenía que tirar a la basura mis pantalones, algunos recién comprados y en aquellos días el horno no estaba para bollos, pero esa es otra historia.

También durante una de esas vacaciones fue que tuve una de mis peores pesadillas infantiles que me condujo a una etapa de insomnio por miedo, del que me tomó mucho tiempo recuperarme y que cuando recuerdo, no puedo evitar sonreír.

Sin embargo, al pensar en "Flores" lo que mas extraño y recuerdo con nostalgia, son las noches tendidos en el concreto de la cancha de tenis, observando al cielo, disfrutando de la cantidad de estrellas que solo se puede ver desde lugares despoblados y que quienes vivimos en ciudades pocas veces podemos disfrutar. Aquellas largas noches escuchando las explicaciones de papá, haciéndonos ver que aquellos puntitos no eran foquitos colgados en el cielo, que eran estrellas, galaxias, planetas, algunos tan grandes o más que nuestro sol y tan distantes que varias vidas no nos alcanzarían para llegar a visitarlos. Recuerdo que me gustaba imaginar que repentinamente la fuerza de gravedad de la tierra cesaba y yo empezaba a flotar hasta encontrarme en el espacio, rodeado por aquella inmensa cantidad de luces en el firmamento.

Que grandes momentos! qué grandes aventuras! que maravillosos recuerdos! Qué grato es pensar en vacaciones y recordar Flores Magón, Chihuahua.

lunes, 3 de enero de 2011

De seguridad infantil

No tengo duda que los niños de hoy tendrán grandes recuerdos de su infancia, sin embargo, cuando la comparo con lo que yo tuve la gran dicha de vivir, creo que les salimos debiendo como adultos. Y no voy a empezar con el argumento de que estamos acabando con el mundo, y que la naturaleza bla, bla, bla, ni que el calentamiento global; no. Yo estoy pensando en tantos detalles que se están perdiendo sutilmente con el paso del tiempo, unos quizá por el incremento en la conciencia de los riesgos involucrados en algunas actividades del pasado, otros tantos como resultado de la evolución de la tecnología, que ahora les ofrece tantas y tantas simulaciones, cada vez mas "reales" de lo que hay "allá afuera" al grado de que haya niños que sean buenísimos para jugar fútbol en el XBOX, pero no den pie con bola con una pelota real... y esto solo por mencionar un ejemplo; pero, dónde quedaron los momentos de diversión al aire libre? cuántas cosas les hemos retirado a los niños de hoy por mantenerlos "seguros"?

Y no es que esté en desacuerdo con las cosas que minimizan riesgos reales para los menores (como el uso del cinturón de seguridad en los coches, para mas información, pueden visitar este link: http://www.cdc.gov/ncipc/factsheets/childpas.htm), pero también es cierto que al día de hoy, no conozco ninguna diversión que pueda compararse al gozo de viajar en la caja de una pick up, de pie, recargado contra la ventana de la cabina, brazos extendidos, sintiendo el viento mientras esta avanzaba por un camino de terracería o sentado en una polvera si no fuiste de los primeros en subir a la caja...

...o viajar en carretera con la ventana abierta, sintiendo que el aire te secaba los ojos y la boca...

...o sacar por lo menos la mano por la ventana del coche para sentir como "subía" o "bajaba" según su posición...

...o salir a "explorar" en los terrenos sin urbanizar cercanos a casa...

...o ir y venir a la escuela caminando...

...o jugar con un "tirabolitas" o "parque, liga o ligazo"...

Que pasó con todas esas cosas que nos hicieron pasar momentos increíbles?  

Realmente las estadísticas de accidentes justifican el eliminar todos esos "riesgos" en su totalidad?

Entonces me pregunto: Los adultos de hoy no estamos buscando en realidad nuestra comodidad al tratar de "reducir" los riesgos a los que se exponen los niños colocándolos en una caja de cristal y así tener "tiempo libre" para hacer "nuestras cosas" mientras que los niños se pierden de hacer tantas cosas reales "allá afuera"?